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04
de junio de 2000
EXCMO. SEÑOR CAPITÁN GENERAL
DE LA ZONA MARÍTIMA DEL
MEDITERRÁNEO
Puertas de Murcia
Cartagena
Excelentísimo
Señor:
Recientemente la Asociación que presido
ha tenido conocimiento por los medios de comunicación de un proyecto
que afecta al antiguo cuartel de marinería situado en el recinto
del Arsenal para adecuarlo como nueva sede del Museo Naval y Centro
de estudios navales.
Quiero expresarle ante todo el agradecimiento
de esta ASOCIACIÓN DE DEFENSA DEL PATRIMONIO DE CARTAGENA por
esta acertada decisión de la Marina que resolvería definitivamente
la ubicación y los problemas de espacio del Museo Naval así como
–según espero- la ubicación de los fondos del Archivo que, según
dispone la Ley de patrimonio, deben permanecer donde se generaron.
Sin embargo, nuestro entusiasmo se ha visto
parcialmente enfriado por los detalles del proyecto arquitectónico
que debe adecuar el antiguo cuartel de marinería a sus nuevas
funciones y que, siempre según las noticias de que disponemos,
además de ser muy agresivo, podría no estar teniendo en cuenta
algunas circunstancias legales que afectan a los edificios históricos
de esta categoría y a éste en particular.
La primera de dichas circunstancias es
que dicho edificio tiene grado de protección 3 en el Plan General
de Ordenación de Cartagena, lo que obliga a su conservación.
La segunda, que se trata de un edificio
que forma parte del conjunto histórico del Antiguo Arsenal de
Cartagena para el que la Asociación que presido -ateniéndose a
lo establecido en la Ley de Patrimonio histórico español- tiene
solicitada incoación de expediente de B.I.C desde el 27 de Mayo
de 1999 ante la Dirección General de Bellas Artes.
La incoación de un expediente de B.I.C
supone la apertura de un expediente de documentación, la valoración
de los elementos muebles e inmuebles del Bien, la delimitación
de su entorno y en última instancia la declaración (si procede)
por el Ministerio de Educación y Cultura de Bien de Interés Cultural
(B.I.C). La declaración
de B.I.C conlleva beneficios fiscales y acceso a subvenciones
oficiales del Estado español y de la Unión Europea. En este sentido
le recuerdo que el antiguo Hospital de Marina
ha recibido 3500 millones de subvención de la Unión Europea
hasta la fecha.
Desde el punto de vista de ADEPA la tramitación
del expediente de B.I.C es previa a cualquier intervención en
el conjunto histórico del Antiguo Arsenal, incluido el CIM, y
permitiría planificar adecuadamente y sin presiones de ningún
tipo los elementos a conservar y hasta las intervenciones en
el B.I.C que exigiera el propio uso del Arsenal. Uso que,
dicho sea de paso, nos parece fundamental para la conservación
del mismo.
En nuestra opinión y salvo mejor criterio
de la Dirección General de Bellas Artes esto no sería obstáculo
-en el caso concreto del CIM que tiene grado tres de protección;
y en el caso de que existiera la posibilidad financiera de desarrollar
anticipadamente el proyecto en curso, que nos parece de la mayor
importancia- para que se desarrollara el proyecto del Centro de
Cultura Naval, siempre que la intervención previera la posible
pertenencia del edificio al B.I.C.
Por
todo ello en nombre de ADEPA me permito solicitar el apoyo de
esa Capitanía y del Ministerio de Defensa a la declaración de
B.I.C del Antiguo Arsenal de Cartagena,
lo que contribuiría a conservar los vestigios de la Cultura
Naval en nuestra ciudad más allá de las contingencias económico-administrativas
y adelantándonos a situaciones que están en la mente de todos
y que en nada benefician ni a la conservación de la cultura militar
ni a la buena imagen de la institución. Me refiero a episodios
como el del Antiguo Hospital de Marina hasta su rehabilitación;
los castillos o las baterías de costa, aunque estas últimas hayan
sido responsalidad de otras armas.
Por último debo referirme a otro asunto
que concierne igualmente al Arsenal y a la materia que estamos
tratando. Me refiero concretamente a las obras anunciadas por
su antecesor en los diques de Jorge Juan (1754) en la Base de
Submarinos.
Debo informarle que dichas obras precisan
de supervisión y autorización expresa de la Dirección General
de Bellas Artes por afectar a bienes históricos reconocidos en
la bibliografía especializada y que cualquier intervención que
los dañara podría ser objeto de acciones legales administrativas
[1]
y penales [2]
contra los técnicos o funcionarios implicados en dicha acción.
Atentamente,
Juan-Miguel Margalef Martínez
Presidente de ADEPA
[1] Ley 16/85 de 25 de junio de Patrimonio histórico español
[2] Nuevo Código penal: artículos 321-324
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