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25/05/2000 Carta al Director
General de Bellas Artes
jueves, 25 de mayo de 2000
Ilmo. Sr. Director General de Bellas Artes
Secretaría de Estado de Cultura
Plaza del Rey, 1.
28071-MADRID
La lamentable situación en
que se encuentra el Patrimonio del Estado en usufructo del Ministerio
de Defensa en Cartagena a consecuencia del abandono por cese de
la actividad, por uso descontrolado, o por la especulación de que
es objeto por parte de la Gerencia de infraestructuras de la Defensa,
llevó a la Asociación de defensa del Patrimonio de Cartagena (ADEPA)
a presentar el 27 de mayo de 1999 una solicitud formal de incoación
de B.I.C para el Antiguo arsenal militar de Cartagena, según lo
previsto en la ley 16/85 de Patrimonio histórico español. Esta solicitud
fue dirigida al Ministro de Educación y Cultura, por ser el organismo
competente en asuntos relativos a los bienes de la Administración
Central del estado de valor histórico no transferidos a las Comunidades
Autónomas. Esta petición fue reiterada en septiembre de 1999 y marzo
de 2000, siempre infructuosamente.
Obviamente además de las
causas antes mencionadas nos indujo a solicitar la incoación de
B.I.C del Antiguo Arsenal de Cartagena el indudable valor arquitectónico
e histórico de estas instalaciones acreditado en una extensa bibliografía;
así como también el deseo de adelantarnos a un posible abandono
de las instalaciones que aunque no sea deseable no es del todo improbable
al ritmo que van las reformas en las fuerzas armadas.
La pasividad de la Dirección
General de Bellas Artes hasta ahora ha permitido la actuación incontrolada
de los usufructuarios del Antiguo Arsenal de Cartagena. Básicamente
dichos usufructuarios han sido la Marina de Guerra y la Empresa
Nacional Bazán, que han destruido o alterado buena parte del Antiguo
Arsenal.
La solicitud de incoación
de B.I.C para el Arsenal presentada por ADEPA pretende acabar con
este descontrol y salvaguardar el Patrimonio de Cartagena evitando
o anticipando la catástrofe última que viene a ser la desafectación
de instalaciones. Véase el caso de las baterías de costa o el Antiguo
Hospital de Marina. En el primer caso, las baterías se encuentran
en un estado de abandono lamentable, y en el segundo, las reparaciones
ascienden a varios miles de millones. En ambos casos las fuerzas
armadas alegaron en su día carecer de recursos para sostener las
instalaciones desafectadas y las abandonaron a su suerte. La pretendida
falta de recursos de las fuerzas armadas no es óbice para que la
Gerencia de Infraestructuras de la Defensa negocie en otros casos
con ciertas instalaciones.
No es necesario decir que
la conducta de las administraciones públicas, tanto de las usufructuarias
como de las encargadas de proteger el patrimonio, no es precisamente
ejemplar y provoca escándalo público, por el incumplimiento de las
leyes de protección del patrimonio, por el expolio de los bienes
públicos y por el dispendio de fondos públicos que en última instancia
provocan tales incumplimientos.
En nuestra opinión la incoación
de expediente de B.I.C y su posterior declaración si procede, ayudaría
a proteger lo que queda del Antiguo Arsenal y establecería una dinámica
de actuaciones en el mismo que en forma alguna dañaría las actividades
que se realizan en el Arsenal.
La ignorancia de nuestra
solicitud y la inactividad de su departamento perjudica cada día
que pasa al Antiguo Arsenal de Cartagena y aumenta aun más la responsabilidad
legal de la Dirección General de Bellas
Artes por omisión del deber
de conservación, dado que los proyectos y las reformas continúan
en estos momentos.
Concretamente hemos tenido
conocimiento de una propuesta de financiación por el 1% cultural
del Centro de Cultura Naval que se instalaría en una de las dependencias
del Antiguo Arsenal: el antiguo penal y posterior cuartel de marinería.
Un edificio de gran valor arquitectónico e histórico. Según nuestras
noticias dichas obras podrían suponer reformas sustanciales en un
edificio que tiene grado 3 de protección en el P.G.O.U de Cartagena
y que pertenece al propio arsenal o su entorno.
En el hipotético caso de
que se hubiera solicitado permiso a esa Dirección General para realizar
obras en dicho edificio, como seria preceptivo por otra parte, ADEPA
solicita formalmente por este mismo escrito información de dicho
expediente.
Otro proyecto en marcha,
que conocemos por declaraciones del Almirante Baturone a los medios
de comunicación, afectaría total o parcialmente a los Diques de
Jorge Juan (1754) en la Base de Submarinos, en el interior del arsenal,
que son una obra única de ingeniería militar puesto que se trata
de diques secos en el Mediterráneo. Esta actuación necesitaría también
de la autorización expresa de la Dirección General de Bellas Artes
y hacemos extensiva a la misma la solicitud de información del párrafo
anterior.
Por último solicitamos información
una vez más de la situación en que se encuentra el expediente de
B.I.C del Arsenal Militar de Cartagena instado por ADEPA, cuya incoación
debería ser previa a cualquier actuación en el recinto del Arsenal.
Como vd. bien sabe una incoación de B.I.C no puede ser ignorada
por el máximo órgano previsto en la ley para la Protección del Patrimonio
Histórico dependiente de la Administración Central y en consecuencia
es mi deber advertirle de la ilegalidad del silencio administrativo
que sobre este punto sostiene el Ministerio y su Departamento en
concreto.
Sepa finalmente, Sr. Director
General que esta Asociación no permanecerá tan impasible como su
departamento ante estos hechos y buscará los medios para depurar
las responsabilidades administrativas y penales que se desprenden
de las actuaciones u omisiones de esa Dirección General. Hemos buscado
hasta el momento la vía preventiva y dialogante pero desgraciadamente
esa no parece ser la que interesa a ese Ministerio.
Juan-Miguel Margalef Martínez
Presidente de ADEPA
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