POR UN DESARROLLO ARMÓNICO DEL CASCO ANTIGUO
Las desafortunadas declaraciones del presidente de la
COEC culpando al patrimonio histórico y a las actitudes
conservacionistas del escaso desarrollo del casco histórico de
Cartagena son, lamentablemente, poco serias y suenan mas bien a torpe
excusa que a otra cosa. Se diría que más que un análisis serio de
la situación lo que el presidente de la COEC intenta hacer es
justificar el injustificable inmovilismo de un sector del empresariado
cartagenero que parece mas interesado en arrasar esta ciudad que en
sacarla adelante.
En
honor a la verdad y a la complejidad del tema habría que ser mas
ponderado y asumir cada uno la responsabilidad que le corresponde.
Porque, como resulta evidente para cualquier persona bienpensante, la
situación que vive el casco antiguo de Cartagena no es debida a una única
causa y menos que ninguna a los grupos conservacionistas que, en
definitiva, lo único que hacemos es procurar que no se pisotee la ley y
las ordenanzas. Si al Sr. Presidente de la COEC lo que le estorba es la
ley en si misma es que se ha equivocado de país.
Pretender
a estas alturas y en pleno ciclo expansivo de la economía española que
la paralización del casco histórico de una ciudad se debe al
condicionante del Patrimonio es sencillamente ridículo. En el caso de
Cartagena cabría decir incluso lo contrario. Como ya hemos empezado a
comprobar los turistas vienen a nuestra ciudad atraídos por lo poco y
disperso que queda de nuestro patrimonio y no a contemplar el desastre
en que han convertido la Calle Mayor las entidades bancarias.
Es
cierto que el posible hallazgo de restos arqueológicos supone una pequeña
repercusión en el coste de la construcción pero este aumento de precio
se acaba reflejando en el precio final como sucede con otros costes de
materiales o de mano de obra. Por añadidura los costes relacionados con
la protección del patrimonio histórico pueden ser compensados por
medidas urbanísticas y fiscales previstas en las ordenanzas y en la
ley. En ningún caso esos costes pueden llegar a hacer inviable la
construcción. ¡Fin del problema del patrimonio histórico!.
Como
ejemplo a imitar brindo al Sr. Presidente de los empresarios
cartageneros el caso de Murcia que siendo casco histórico ha sido
reparado con prontitud por la iniciativa privada y sin ayudas públicas,
subrayo. Y si este ejemplo no le sirve le ofrezco también el de Gijón,
que es una ciudad con los mismos problemas económicos y de patrimonio
histórico que Cartagena, y que sin embargo ha sido recuperada
adecuadamente sin necesidad de arrasamiento previo. Podría darle muchos
más ejemplos pero la lista sería larga.
Lo que la opinión publica quiere saber y el presidente de la
COEC debería explicarle es ¿Por qué en Cartagena, a pesar del ciclo
expansivo de la economía que vivimos y de la enorme y peligrosa
concentración de suelo que existe, no se produce la misma reacción que
en otras ciudades?.¿Por qué en Cartagena el negocio de algunos
empresarios es comprar y comprar sin tasa a precios de saldo y no
construir en la misma proporción? ¿Qué es lo que se pretende hacer
con Cartagena?.¿Para qué hace falta concentrar tanto suelo?. El
presidente de la COEC debe disponer de los datos necesarios y podría
explicarnos el porqué de esos inmensos solares, adquiridos en muchos
casos a precios ridículos, y que, a pesar de asegurar unidades de
actuación de tamaño regular y en buena situación en el interior del
casco histórico, permanecen baldíos años y años. También podría
explicarnos porque habiendo tanto suelo para construir se ataca sistemáticamente
a los edificios históricos y en especial a los calificados con grado P.
Y por último podría decirnos ¿Por qué los empresarios no reclaman
con la misma insistencia que otros colectivos la revisión del Plan
General de ordenación urbana y la aparición del nuevo catálogo que
acabaría con muchos de los problemas que tenemos ahora?.
Pero
si importante debería ser el papel de los empresarios en la recuperación
de la ciudad más importante es aún el papel que debe desempeñar un
Ayuntamiento y una Comunidad Autónoma verdaderamente democráticos. El
Ayuntamiento y la Comunidad Autónoma tienen en sus manos la capacidad
normativa y la posibilidad de poner orden en este guirigay con todos
los recursos a su alcance (normativos y sancionadores). Por ello es
importantísimo que el Ayuntamiento, que dispone desde hace unos días
del Nuevo Catálogo de Edificios protegidos enviado por la Dirección
General de Cultura (Catálogo que ha sido elaborado por un equipo mixto
de técnicos municipales y de la Dirección General), se apresure a
tramitar la correspondiente modificación del Plan General de Ordenación
Urbana, para que los empresarios conozcan sus posibilidades y podamos
hacer compatible el desarrollo económico y la protección del
patrimonio histórico, que es una de las manifestaciones principales de
la cultura de un pueblo.
Juan-Miguel Margalef
Presidente de ADEPA
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