Sr. Director de la Verdad,

 

En mi nombre y en el de la Asociación que presido, ADEPA, debo expresarle mi más enérgica protesta por la manipulación informativa que se permite hacer su colaborador Sr. Minguez en su columna del pasado día ocho de diciembre; pero también por el tono con el que se permite hablar de mi persona y juzgar mis intenciones; y, en definitiva, por el estilo soez y barriobajero con que se produce. Semejante pieza periodística nos parece indigna de ese periódico.

 

Juega el articulista con unos argumentos que envilecen más a quien los utiliza que a quien los dirige y que por ello no caeré  en la tentación de utilizar. Mi educación y mis principios me impiden contestarle en lo personal como merece y por ello me centraré en el fondo del asunto que tergiversa y falsea y que es lo más importante de todo.

 

Intenta cargar sobre mi persona el Sr. Minguez la responsabilidad de la paralización de las obras del CIM obviando burdamente la de aquellos responsables municipales que incurrieron en las irregularidades, que permitieron al juzgado –que no ADEPA - paralizar las obras en su momento. Curiosa manera es esta de enjuiciar los asuntos públicos que carga las tintas contra los ciudadanos que vigilan por el cumplimiento de las leyes y disculpa a los responsables políticos que toman las decisiones presuntamente equivocadas. Por este camino acabaremos enjuiciando a los denunciantes y perdonando a los delincuentes.

 

Obvia el Sr. Minguez que la denuncia de ADEPA se produjo después de múltiples intentos de aproximación leal al Ayuntamiento –que están documentados- y del pronunciamiento de la Dirección General de Cultura de la Región de Murcia que el 9 de agosto de 2002 emitió un informe en el que recomendaba que la apertura de una plaza en el entorno del CIM se hiciera sin provocar la segregación del cuartel del Arsenal para que en el futuro se pudiera hacer una interpretación integral del conjunto. Algo perfectamente razonable y muy parecido a lo que recomendamos en mi época para el patio del Parque de Artillería.

 

Pasa de puntillas el Sr. Minguez por el hecho de que el Ayuntamiento ignorara olímpicamente el informe de la Dirección General de Cultura que es la máxima autoridad autonómica en la materia. Y tampoco le parece sospechoso al articulista que la misma Dirección General  no haya emitido autorización para las obras del CIM hasta agosto de 2005, un año después de que se intentara iniciar las obras sin permiso y sin que el Ayuntamiento haya entregado el expediente firme de ruina que preceptúa el articulo 24.2 de la ley de Patrimonio y el propio Plan general de ordenación de Cartagena. 

 

Pretende ignorar por último el Sr Minguez que el Instituto de Estudios Cartagineses se ha pronunciado en el mismo sentido que el primer informe de la Dirección general de Cultura y que invitados por dicho Instituto unos cuantos miles de cartageneros han pedido la incoación de BIC del Arsenal de Cartagena, como viene haciéndolo ADEPA desde 1996.

 

Las cosas no son pues tan simples como las presenta el Sr. Minguez. La paralización de las obras en el entorno del CIM no es ciertamente un asunto para alegrarse si exceptuamos el hecho de que un año después el proyecto es mucho mejor de lo que era al principio. Ya no se habla de tapiar las ventanas de la primera planta de un edificio con el que no se sabía que hacer y para el que no había financiación. Gracias a un nuevo convenio, que ha sido hecho como es debido, el edificio sigue siendo patrimonio público en lugar de haber sido vendido, como patrocinaban el Sr. Minguez por cierto y la primera autoridad municipal, a una entidad privada con ánimo de lucro. Gracias a ese mismo convenio tendremos ubicada en el CIM a la Universidad de Cartagena y al Museo Naval que contribuirán a revitalizar ese maltrecho conjunto histórico que no acaba de despegar.

 

Falta pues por ajustar el tema de la plaza entre el Arsenal y el CIM pero estamos seguros de que los Ministerios de Defensa y Cultura que estudian el tema y que, como han demostrado hasta ahora, son respetuosos con el patrimonio histórico, encontrarán una solución adecuada.

 

Si ello se consigue puede estar seguro el Sr. Minguez que los socios de ADEPA  pasearemos por ese nuevo espacio mucho más satisfechos que si hubiera prosperado un proyecto que entraba a saco en el Arsenal, porque habremos cumplido el objetivo por el que trabajamos y luchamos desde el desinterés más absoluto todos los días del año.

 

Atte

 

 

 

 

 

 

Juan-Miguel Margalef

Presidente de ADEPA

 

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